Muchos de nosotros nos volvemos locos cuando escuchamos conceptos económicos que no conocemos, o que simplemente se nos escapan de las manos. La prima de riesgo, la inflación, el déficit… son algunos de ellos. Por mucho que los veamos en la televisión, los escuchemos en la radio, o los leamos en la prensa no somos capaces de discernir que supone cada uno de ellos y de qué modo nos afectan. Llegado este momento cabe preguntarse, ¿sabes qué es verdaderamente la economía?, ¿y la economía ambiental?

En el siguiente artículo no vamos a resolver todas tus dudas sobre economía, pero vamos a explicar qué es la economía, y más concretamente qué es la economía ambiental; un concepto que lleva vigente más de treinta años y que para muchas personas a día de hoy, todavía es desconocido.

Definiciones

  • Economía: Cuando hablamos de economía, nos referimos al conjunto de acuerdos tecnológicos, legales y sociales a partir de los cuales una comunidad o sociedad busca prosperar y mejorar su forma de vida.
  • Ambiente: Nos referimos en este caso, al conjunto de recursos naturales que nos permiten desarrollar nuestras vidas en un determinado lugar.

Si unimos estos dos conceptos en una sola definición, nos aparecería la ‘economía ambiental’, que podemos definir como el estudio de la conservación de los recursos naturales. Es decir, se toman en cuenta las repercusiones que pueden tener las decisiones económicas en el medio ambiente, para buscar así alternativas que permitan optimizar la explotación de los recursos naturales.

Historia

La economía ambiental como tal, surge a partir de la formulación de Hartwick que data del año 1977, y de la formulación de Solow, del año 1986. Ambos economistas tenían una idea principal en común: Es necesario llevar a cabo una reinversión de las rentas obtenidas por el capital, en el país del que se obtienen los recursos naturales. De esta forma se puede mantener el consumo real de los recursos a lo largo del tiempo, sin temor a que estos se consuman por completo.

Primero fue Hartwick, pero más tarde Sollow llevo más allá esta idea de ‘economía ambiental’ planteando la necesidad de implantar un capital constante. Es decir, la economía ambiental pretende llevar a cabo una normalización de las relaciones entre el sistema de producción-consumo y el ecosistema, de manera que el sistema de producción-consumo siempre pueda disponer de los bienes y servicios que le proporciona el ecosistema, generación tras generación.

Descripción

Podemos decir por tanto, que a través de la economía ambiental se buscan soluciones de tipo económico al problema de incompatibilidad entre los usos privados y los usos sociales, que se les da a los recursos naturales. La economía ambiental, trata de optimizar por un lado la explotación de los recursos naturales, por otro los medios de gestión ambiental, y por último, los instrumentos para lograr un desarrollo sostenible.

Parece claro, que lo que verdaderamente importa en la economía ambiental es la correcta gestión de los recursos naturales, básicos para el buen devenir de la economía y el desarrollo de las sociedades. Mediante la economía ambiental se busca un estado económico eficiente que no agote los recursos naturales disponibles en la Tierra, y que permita sacar el mayor beneficio para el conjunto de los ciudadanos a través de la economía.

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